MiAmbiente+ trabaja en el Plan Nacional de Consumo y Producción Sostenible



La Secretaría de Energía, Recursos Naturales, Ambiente y Minas (MiAmbiente+) a través de la Dirección General de Gestión Ambiental realizó recientemente en Tegucigalpa, el taller de validación del plan nacional de consumo y producción sostenible, con la finalidad de adoptar políticas hacia modalidades de consumo y producción sostenibles que conlleven a aumentar la eficiencia y la productividad en toda la cadena de suministro y el ciclo de vida de los productos.

El consumo y la producción sostenible significan hacer más y mejores cosas con menos recursos, se trata del uso de bienes y servicios que responden a necesidades básicas para una mejor calidad de vida, al mismo tiempo que minimizan el uso de recursos naturales, materiales tóxicos y emisiones de desperdicios y contaminantes sobre el ciclo de vida (PNUMA, Simposio de Oslo, 1994).

La elaboración del Plan Nacional de Consumo y Producción Sostenible se ha desarrollado con apoyo de la ONU Ambiente, el Consejo Nacional de Desarrollo Sostenible (CONADES) y el apoyo técnico del Centro Nacional de Producción más Limpia, con el consenso y la participación de todos los sectores, instituciones y sociedad civil interesadas en contribuir al desarrollo sostenible de nuestro país. 

Así mismo, por su carácter transversal, las modalidades de consumo y producción sostenibles abarcan cuestiones intersectoriales y adoptan un enfoque integral que tiene en cuenta los aspectos económicos, sociales y ambientales del desarrollo sostenible.

Según el Perfil Ambiental de País del año 2013, “Honduras es un país que se encuentra inmerso en un proceso de desarrollo generalmente insostenible. Su Huella Ecológica ha disminuido en las últimas décadas y se mantiene relativamente estable, pero su biocapacidad ha disminuido considerablemente” hasta llegar a 1.7 has por persona, siendo una de las causas, la excesiva presión y sobreexplotación de los recursos naturales en menosprecio de su uso sostenible. Además, considerando que las actividades de consumo y producción son la base de la economía, es preciso advertir que modalidades insostenibles pueden agotar rápidamente nuestro capital natural, degradando los servicios de los ecosistemas y socavando la capacidad para atender nuestras necesidades de manera sostenida.